El cambio climático y su relación con los incendios

De manera natural, arden cada año millones de hectáreas a lo largo y ancho del globo, pero cada vez nos encontramos con más incendios masivos a nivel mundial y local, como los acontecidos en Galicia en octubre de 2017.

Más allá de la temperatura, los expertos explican que el cambio climático también facilita el que se propaguen los incendios, no solo por la actividad humana y por el aumento de gases de efecto invernadero, sino también porque se produce más materia muerta, algo que favorece estos fenómenos. Así lo exponen en el portal de meteorología eltiempo.es: “El incremento de las temperaturas globales está cambiando las zonas climáticas, modificando la humedad del suelo y el acceso a la nieve derretida, y está cambiando a su vez los hábitats normales de insectos y enfermedades en lugares donde las plantas y los árboles nativos no han tenido la oportunidad de desarrollar defensas. Esto lleva a un aumento de muertes en árboles y plantas, lo que influye en el clima local y ocasiona cambios en el suelo del bosque generando una leña fácil de prender por la actuación, por ejemplo, de un rayo o una hoguera mal administrada”. Vamos más allá, y vemos las consecuencias en los ecosistemas fluviales y marinos de las cenizas de estos incendios

Como señala el artículo publicado en la Voz de Galicia, la oleada de incendios que sufrió la comarca de Vigo en octubre de 2017 tuvo más consecuencias que las evidentes aquellos mismos días. Una de sus secuelas fue la contaminación de las aguas de la ría a través de las cenizas que provocaron los fuegos. Impulsadas por la lluvia y el agua de los ríos, los residuos se deslizaron hasta el mar y afectaron al ecosistema y especies.

El erizo de mar es una especie representativa de la ría de Vigo, de una reproducción muy sensible en caso de contaminación. La Asociación Agua y Nutrición, junto a investigadores de la Estación de Ciencias Marinas de Toralla (ECIMAT) y la Facultad de Ciencias del Mar se valió de una muestra para estudiar el impacto de las cenizas. El resultado demuestra los niveles de toxicidad en los erizos.

La investigación sobre la repercusión colateral de los incendios en la ría se inició en el mes de abril y se prolongó hasta junio, la temporada en la que los erizos de mar entran en fase de fecundación. El trabajo, dirigido por el profesor de la Universidad de Vigo Óscar Nieto Palmeiro, se realizó en laboratorios y se basó en bioensayos de ejemplares de esa especie para analizar la toxicidad por aguas contaminadas por las cenizas de los incendios. «La toxicidad se debe a la presencia de hidrocarburos aromáticos policíclicos presentes en las cenizas. Se forman durante la combustión y pueden ser muy contaminantes en cantidades altas». Los resultados demostraron que, efectivamente, a mayor nivel de combustión y de cenizas, se provoca el aborto del equinoideo.

Chandebrito (Nigrán, Pontevedra), después de la devastación por los incendios de octubre de 2017. Las cenizas procedentes de estos incendios fueron el sustrato de esta investigación.

Fuente: La voz de Galicia

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